El Barça se olvidó de los sinsabores de la semana pasada de la mejor manera posible. Y, de paso, borró de un plumazo cualquier signo de duda que pudieran haber dejado las dolorosas derrotas encajadas frente al PSG en la Champions y el Real Madrid en el clásico con un contundente 6-1 frente al Alavés.
Raphinha y Lamine Yamal, cada uno de ellos con dos tantos, Fermín López, quien le dio además las dos asistencias al brasileño, y Anthony Gordon se encargaron de marcar los tantos de los barcelonistas ante un rival que, a la postre, logró llevarse el gol del honor en última instancia por medio del ex madidista Mariano. El tanto rival impidió que los barcelonistas lograran dejar al fin de nuevo su portería a cero y provocó que a su técnico, Hansi Flick, se le amargara un poco el dulce sabor de la victoria.
El conjunto que dirige Quique Sánchez Flores se plantó en el Camp Nou dispuesto a darlo todo para no marcharse goleado, Y, de hecho, buscó inicialmente, sobre todo, que los azulgrana no pudieran jugar con comodidad. Para ello, trató de juntar mucho sus líneas y mostrarse lo más férreo posible en la zaga.
El plan, no obstante, no le duró mucho. En apenas ocho minutos, el Barça ya se había puesto por delante en el marcador, gracias a un Raphinha que sigue en un momento demoledor como punta. De nada les serviría a los visitantes revolverse en busca de igualar de nuevo las cosas. Fermín, casi sin ángulo tras asistencia de Lamine Yamal, se encargó de firmar el 2-0 un cuarto de hora después, En la zaga, con un De Jong que hasta recibió aplausos en su labor como central, los de Flick mostraban la solidez que tanto echaron de menos la semana pasada, a la que le sumaron también contundencia.
Raphinha, de nuevo, después de una buena recuperación y una asistencia perfecta de Fermín, ponía el 3-0 en la recta final de un primer tiempo en el que Lamine Yamal, en cambio, parecía condenado a marcharse de vacío, por más que se hubiera mostrado terriblemente insistente en ataque y exhibiera un muy buen entendimiento con el debutante Brian Fariñas, más cómodo en las labores ofensivas que en las defensivas. Pero, apenas cuando empezaba la prolongación del primer acto, se las arregló para remachar el 4-0 con un potente disparo desde la frontal que lo dejaba todo aparentemente más que visto para sentencia.
Una sentencia que el propio Lamine Yamal, con algo de suspense y tras intervención del VAR, remarcaría ya en el segundo tiempo con ell 5-0. Gabriel Jesús, relevo de un Raphinha a quien Flick prefirió darle algo de descanso con vistas al duelo frente al Aston Villa del martes, fue el encargado de habilitarlo para que encarara y superara con un toque sutil a un Sivera que llegó a tocar el esférico, pero que no pudo evitar en última instancia que besara la red. La bandera levantada del asistente mandó el tanto al limbo por unos instantes, pero, finalmente, tras ser revisada la jugada, el tanto subió al marcador.
Con el quinto, el Alavés acabó por bajar definitivamente los brazos. Y el técnico alemán apostó a su vez por reservar un poco a un Lamine que recuperó en gran parte una autoestima tal vez un tanto resquebrajada por las derrotas sufridas ante PSG y Real Madrid en una semana para olvidar para los azulgrana. Y su recambio, Gordon, precisamente, fue quien se encargó de rematar la faena con un 6-0 llamado a ser del todo revitalizador que Mariano, en última instancia y cuando el duelo encaraba ya su parte final, maquilló finalmente con el 6-1.